Se pueden pagar las cuentas siendo feliz

Un legendario cantautor dominicano dijo en uno de sus temas icónicos:

” El trabajar yo se lo dejo todo al buey, porque el trabajo lo hizo Dios como castigo”.

Y así refleja el sentir de toda su generación sobre lo que significa para el espíritu humano trabajar. Un sentir que se hereda y que nuestra generación lucha por cambiar.

Nosotros no queremos que cierren todas las compañias ni que se acabe el sistema de empleo, queremos poder sentir alegría y pasión por lo que hacemos. PUNTO

El asunto con los trabajos regulares es que la gran mayoría no fueron elecciones sino dictámenes de una sociedad que nos vendió el “alquilarse” como la mejor y lógica opción.

Por esa idea, se entierran diariamente sueños, creatividad, talento y luz que está en el espíritu innovador y temerario de cada emprendedor.

Encontramos personas que saben que sus mejores talentos están en el olvido y lidian diariamente con la frustración de ser subestimado o estar viviendo muy por debajo de su potencial.

Por ello, encontramos tanta gente que, no sólo no le gusta lo que hace, sino que lo detesta y que ese día a día sólo representa en su vida un hoyo negro que se lo va tragando poco a poco y le quita la luz de la mirada, el entusiasmo de crear y la intención de perfeccionar su labor.

A cada rato le digo a mi esposo: la emprendedora que estoy ayudando ahora nunca ejerció su carrera o tiene 2 años que da lo que sea por dejar su trabajo o es ingeniera, arquitecta, abogada, doctora, ejecutiva etc y está desesperada por soltarlo todo.

Viéndome a mí misma reflejada en sus historias, es que me convenzo cada vez más de que tengo que ayudarlas porque SE PUEDE.

Señores la vida es muy corta pa que se nos vaya en pagar agua y luz loca que llegue el viernes y con un down porque viene el lunes.

Yo nunca había trabajado tanto como ahora pero me siento feliz, llena de vida, con un alto sentido de relevancia, empujando mis propios límites y agradecida de pasar de ganarme mi dinero en algo que ya me estaba ahogando a pagar las cuentas y los gustos haciendo algo que me llena y que es importante para mi.

Mujeres no se desilusionen, no se rindan, que hay luz al final del tunel.

Las cuentas también se pagan haciendo algo que te hace feliz.

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